domingo, 8 de septiembre de 2013

Una persona nueva en todos los sentidos





Mucho se ha dicho sobre reinventarse; sin embargo, no fue hasta hoy que tuve la oportunidad de verlo físicamente en una persona. Cuando se habla de “reinventarse” en estos tiempos, generalmente pensamos en los negocios y en crear un trabajo para uno mismo. Pero Susanne Gotay le ha dado una nueva definición al término.


Susanne tomó en serio lo de reinventarse y comenzó con ella misma pues hace algunos meses se sometió a una cirugía que ha transformado su cuerpo a la vez que le brindó el ímpetu para adentrarse de lleno en el mundo empresarial. Con una nueva dieta saludable y una energía que emana de su mirada, Susanne cuenta que ahora está lista para retomar su carrera profesional como consejera clínica.


“Yo doy conferencias en las que la gente viene a disfrutar”, explicó Susanne cuando habla de su trabajo con las parejas, los matrimonios, la familia y la sexualidad. En un ambiente relajado, Susanne busca atender las inquietudes que afectan a sus clientes para mejorar su calidad de vida. “Pero lo que me apasiona es la terapia individual”, dice Susanne cuando narra sus planes de montar oficina.

Susanne Gotay y Vigimaris Nadal-Ramos en el Networking Coffee del 16 de agosto de 2013.







Sin embargo, ese interés por ayudar a los demás no surge de la nada, surge de una experiencia en la que logró “el perdón en una relación de maltrato”, según compartió, que ahora le permite contar sus vivencias para que otras personas puedan salir adelante también. Esas vivencias son parte de lo que compartirá en el blog que está diseñando y ahí también publicará los cuentos que lleva años redactando en sus libretas. “Escribía para sanar, pero ahora es otra la historia que quiero compartir”, dice Susanne, cuyo blog será el centro de exhibición de sus múltiples talentos.


Pero la creatividad de Susanne no se limita a eso, además le gusta crear en la cocina, diseñar prendas y ejercer su profesión como maquillista para teatro, cine y televisión. “Me encantaría dar clases también”, añade Susanne cuando resume nuestra conversación, “definitivamente estoy lista para establecer contactos e integrarme al mundo empresarial”.


La historia de Susanne es testimonio de que, para reinventarse, solo faltan el deseo y la disposición.  Ella es ejemplo de que los cambios comienzan desde adentro hacia afuera y que para comenzar solo hay que dar el primer paso.


Para conocer más sobre la historia de Susanne, puedes escribirle a: susannegotay@gmail.com o llamarla al 939-274-9478.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Si uno no se tira, no sabe si funciona



Mientras el Huracán Georges hacía estragos en la isla, Luisa García y Kenneth Haddock, ideaban lanzar un negocio propio. Eso es tener una actitud empresarial: “si uno no se tira, no sabe si funciona”, dice Kenneth.

Tras estudiar biología, Kenneth decidió no seguir una carrera en medicina, pero con tanto conocimiento en el campo, experiencia en la venta de libros médicos y unos $500 en el bolsillo, convenció a su esposa, Luisa, de que distribuir libros y equipos médicos sería su futuro.




Tras invertir en un fax para enviar las órdenes a los suplidores y en un escritorio que acomodó en la sala de su hogar, Kenneth estaba listo para operar. Los primeros años, estuvo solo haciendo su ruta en las escuelas de medicina donde entregaba personalmente los libros a los estudiantes, luego visitó las escuelas de medicina para suplirles libros a los médicos que servían de mentores a los estudiantes. Su herramienta principal, cuenta Kenneth, era su celular, pues los estudiantes lo llamaban para verificar si tenía un libro o el otro y él, con gusto, no solo hacía la entrega personalmente sino que ofrecía planes de pago para que los estudiantes pudieran sufragar los altos costos de los libros especializados. “Ese servicio al cliente fue lo que nos dio la ventaja competitiva”, narra Kenneth en medio de tantos recuerdos. “Yo llegaba en mi guagua, abría la puerta de atrás y atendía a los estudiantes” recuerda él.

Al cabo de dos años, ya Kenneth no podía solo por lo que convenció a Luisa de dejar su trabajo e integrarse al negocio pues ya los clientes pedían una librería física. Luisa se integró en la parte administrativa y rápidamente abrieron su primer local, que según cuentan, era un pasillo largo y estrecho, que pronto también se les quedó pequeño. Se mudaron, entonces, a la avenida Américo Miranda, a pocos pasos de donde se encuentran hoy, y allí “aprendimos a operar una tienda, con espacio de exhibición y una oficina”, relata Luisa, siempre con una sonrisa. Como ya eran dos, aprovecharon para comenzar a participar en convenciones médicas en las que, además de vender libros y equipos médicos, obtuvieron mucha exposición ante la comunidad médica, que ya los seguía por sus años en el mercado. Unos años después tuvieron la oportunidad de comprar el edificio donde ahora tienen la librería K&L Books.

Los cambios

Con el espacio adicional, fue la misma clientela quien pidió que trajeran libros de interés general por lo que ahora, además de servirle al mercado médico, también atienden a un público que disfruta los libros de cocina, autoayuda, negocios y literatura. “Como lo atendemos nosotros mismos, podemos escuchar lo que pide el cliente y satisfacer sus necesidades”, explica Luisa mientras Kenneth añade que, con los libros de interés general, les surgió la idea de apoyar lo de aquí: los autores puertorriqueños y los artesanos, por ejemplo, y ofrecerles una variedad de café y té para que, no solo vean la librería como una tienda, sino como un lugar de encuentro donde el público puede ir a leer, degustar café y compartir con otras personas.

“Nos gusta lo que hacemos y nos adaptamos al mercado”, dice Luisa cuando recuenta que además de libros y café tienen la Sala de Lectura, que está disponible para actividades. Quienes interesan usar el espacio tienen la opción de hacer un pedido especial de meriendas o almuerzos para sus invitados.

Los consejos

Tras 15 años en el negocio, Kenneth comparte este consejo para quienes deseen comenzar un negocio: “Únete con la gente profesional, búscate al mejor en su campo, sea en recursos humanos, contabilidad o leyes, invierte en una buena página de Internet y, si puedes, compra el local desde el principio para que tengas una inversión además del negocio”.

De izquierda a derecha: Luisa García, Kenneth Haddock, Vigimaris Nadal-Ramos y Julie Parenteau.

La librería K&L Books está en la Avenida Américo Miranda 1201, cerca del Centro Médico de Río Piedras. Además, tiene una fuerte presencia en los medios sociales: